| | VISIÓN INTEGRAL Alegría por la salvación
“Ahora bien, sucede que estos hombres están felices, contentos, alegres de que los demonios les obedezcan, pero Jesús los hace caer en la cuenta de una prioridad más grande:
Sin embargo, no se alegren de que puedan someter a los espíritus, sino alégrense de que sus nombres están escritos en el cielo. Lucas 10: 20
Lo más importante no es el poder, sino la salvación eterna. Y ¿cómo puede haber cristianos tristes, llorones, derrotados, si sus nombres están inscritos en el cielo? ¡Por Dios, qué les pasa! Aunque Jesucristo dice en forma terminante: “Alégrese de que su nombre está registrado en mi libro, si usted cree en mí”, hay quienes viven fracasados, amargados y deprimidos; quizás la razón es de carácter grave: esas personas no tienen seguridad de salvación, pues no leyeron a San Pablo -o no lo entendieron- cuando afirma que ya no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús. Muchos, pues, no tienen alegría porque no están seguros cien por ciento de su vida eterna. Algo es irrefutable: el que tiene seguridad de la vida eterna, tiene seguridad en su vida terrenal. Lo uno depende de lo otro” (Darío Silva-Silva.Extractado del libro El Fruto Eterno, páginas 73-74) | |